




Collar de acero dorado, realizado con un diente de león encapsulado y preservado para mantener su belleza en el tiempo.
La pieza está montada sobre un bisel dorado (aleación metálica), que aporta un acabado suave y luminoso, enmarcando con sutileza la delicadeza de la flor en su interior.
La cadena mide 45 cm, una longitud ideal que permite que el dije se luzca con delicadeza y acompañe distintos estilos y escotes.
Como ocurre en la naturaleza, no existen dos flores iguales, por lo que cada collar es una pieza única e irrepetible