




Un anillo regulable con flor de margarita encapsulada, cuidadosamente preservada para mantener su belleza con el paso del tiempo.
La pieza está montada en una base de acero con bordes orgánicos, que aporta un acabado cálido y elegante, evocando la textura imperfecta y auténtica de la naturaleza.
Cada anillo es único, ya que ninguna flor es igual a otra.